Nada sale de tu ordenador
El archivo se lee en la memoria del navegador. No hay subida, no hay servidor y no hay copia. Puedes desconectar internet después de abrir la página y sigue funcionando.
Cada foto lleva escrito dentro dónde, cuándo y con qué se hizo. Aquí lo lees, sin que la imagen salga de tu navegador.
Leyendo el archivo…
Prueba con otro archivo.
Archivos de hasta ~80 MB · sin registro · sin límite de usos
Por qué esta y no otra
La mayoría te enseña cuatro campos y te pide subir la foto a su servidor. Aquí no sube nada, se lee todo, y no se te promete lo que ninguna herramienta puede saber.
El archivo se lee en la memoria del navegador. No hay subida, no hay servidor y no hay copia. Puedes desconectar internet después de abrir la página y sigue funcionando.
Ni cuenta, ni correo, ni marca de agua, ni «tres análisis gratis al día». Abres la página y la usas las veces que quieras, hoy y dentro de un año.
Ningún porcentaje inventado de «probabilidad de IA». Solo los datos que el archivo lleva escritos, con el contexto para saber cuánto valen y cuándo no valen nada.
EXIF completo, GPS, XMP, IPTC, credenciales C2PA, marcadores de generadores, la miniatura incrustada y el mapa de recompresión. Con informe descargable.
Seis bloques distintos de información que viajan escondidos en la misma imagen.
Fecha real de disparo con su huso horario, fabricante, modelo, objetivo, exposición, apertura, ISO, focal, flash y número de serie del cuerpo.
Coordenadas, altitud y rumbo de la cámara. Sin cargar ningún mapa: las coordenadas las ves tú, no un servidor ajeno.
Programa de edición, historial de cambios, autor, derechos y el marcador estándar de contenido generado algorítmicamente.
Credenciales de contenido: quién declara haber creado la imagen y qué acciones quedaron registradas sobre ella.
Más de veinticinco generadores por nombre, más las claves que dejan las herramientas locales con el texto de la instrucción dentro del PNG.
La miniatura que la cámara guardó dentro del archivo, para compararla con la imagen actual, y el mapa de recompresión.
Los límites, por delante
Casi todas las herramientas de este tipo prometen un veredicto. Esta prefiere que sepas exactamente dónde termina lo que puede saber.
Esta separación es el producto. Una herramienta de verificación que promete más de lo que puede saber hace más daño que no tener herramienta. Para comprobar de verdad una firma C2PA, usa el verificador oficial de Content Credentials.
Cada vez que una cámara o un móvil hace una foto, escribe dentro del archivo un bloque de información que no se ve al abrir la imagen: es el EXIF. Ahí quedan la fecha y la hora exactas del disparo, el fabricante y el modelo del aparato, el objetivo, la apertura, la velocidad, el ISO, si saltó el flash y, si el GPS estaba activo, las coordenadas del lugar donde estabas. A eso se suman otros bloques: el XMP que escriben los programas de edición, el IPTC que usan las agencias de prensa, y desde hace poco las credenciales de contenido C2PA.
La fecha que ves en el explorador de archivos es la de la última copia: se actualiza cada vez
que la imagen se descarga, se reenvía o se guarda. La fecha EXIF de captura
(DateTimeOriginal) la escribió la cámara en el momento del disparo y no cambia al
copiar el archivo. Por eso, cuando una imagen conserva su EXIF, esa fecha es mucho más
informativa que la del sistema. Con una advertencia importante: es un dato editable. Quien
quiera cambiarla, puede.
Muchas cámaras guardan dentro del archivo una miniatura de vista rápida. Algunos programas de edición actualizan la imagen principal pero no esa miniatura. Cuando eso pasa, la miniatura conserva un fragmento de la versión anterior de la foto. Es una de las pocas pistas de edición que sobreviven dentro del propio archivo, y esta herramienta te la enseña al lado de la imagen actual para que compares.
C2PA es un estándar impulsado por fabricantes de cámaras, empresas de software y compañías de IA para adjuntar a una imagen una declaración firmada de su origen y su historial de ediciones. Cuando una imagen la lleva, es la información más fiable del archivo, porque está pensada para resistir la manipulación. El problema es la cobertura: todavía son una minoría de las imágenes que circulan, y cualquier recompresión por parte de una red social suele destruirla.
Los generadores de imágenes dejan rastro cuando quieren dejarlo. Algunos escriben su nombre en el campo de software, otros usan el marcador estándar de IPTC para contenido generado algorítmicamente, y las herramientas de código abierto suelen guardar el propio texto de la instrucción dentro del PNG. Esta herramienta busca todos esos marcadores y te dice cuáles encuentra. Lo que no hace —ni puede hacer nadie de forma fiable hoy— es mirar los píxeles y decidir por su cuenta si una imagen la pintó una persona o un modelo.
Si lo que quieres es lo contrario, protegerte: en Windows, botón derecho sobre la imagen → Propiedades → Detalles → «Quitar propiedades e información personal». En macOS, Vista Previa → Herramientas → Mostrar inspector → pestaña GPS → «Eliminar información de ubicación». Y en el móvil, revisa los ajustes de la cámara para desactivar el guardado de la ubicación en las fotos. La mayoría de plataformas ya lo borran al subir, pero el archivo que envías por correo o por un servicio de transferencia sí lo lleva.
Solo si el archivo lo declara. Muchos generadores dejan una marca en los metadatos o una credencial C2PA, y esta herramienta te la enseña. Pero la ausencia de marca no demuestra nada: los metadatos se borran con una captura de pantalla o al pasar la imagen por WhatsApp. Ningún detector automático de imágenes generadas por IA es fiable hoy, y esta herramienta no intenta serlo.
No. Todo el análisis ocurre dentro de tu navegador con JavaScript. La imagen no viaja a ningún sitio. Puedes desconectarte de internet después de cargar la página y la herramienta sigue funcionando.
Porque las plataformas suelen eliminar los metadatos al subir la imagen, por privacidad de sus usuarios. Es normal que una foto descargada de una red social o recibida por mensajería aparezca sin fecha, sin cámara y sin GPS. Eso no indica manipulación.
Es un estándar que permite a cámaras y programas firmar una imagen indicando quién la creó y qué ediciones ha recibido. Esta herramienta detecta si la imagen lleva una declaración C2PA y te muestra lo que dice, pero no valida criptográficamente la firma: para eso usa el verificador oficial de la Content Authenticity Initiative.
JPEG, PNG, WebP y TIFF con soporte completo. HEIC y AVIF con soporte parcial: se leen los metadatos si están en un bloque estándar, pero la vista previa depende de si tu navegador sabe abrir el formato.
Solo si consigues el archivo original. La mayoría de plataformas de anuncios recomprimen la imagen y borran los metadatos al publicarla, así que lo que descargues del anuncio probablemente venga limpio. Si el vendedor te envía la foto original por correo o por un servicio que no la altere, entonces sí.
Es una imagen que resalta las zonas donde el nivel de compresión JPEG no es uniforme. A veces marca una región pegada o retocada. Pero también marca bordes, texto y zonas de mucho detalle en fotos intactas, y no marca nada en una imagen que se ha vuelto a guardar entera. Es una pista para mirar con atención, nunca una prueba.